Era martes, por la mañanita, bien temprano, cuando Mike, el Abuelo, Jaivan y un humilde servidor despegamos con destino a la Meca del Metal. Se acercaba una nueva edición del Wacken Open Air. En esta ocasión el abuelo y yo íbamos con la sana intención de reventar nuestro record del chorrocientos conciertos del año pasado y no lo hicimos… pero valió la pena no obstante.
Un viaje tranquilo (no la liamos demasiado parda) nos llevó a nuestro destino, donde montamos la tienda dos días antes de empezar el festival. ¿Qué hicimos ese día? TAJARNOS (especialmente mike). Tengo recuerdos fugaces de meter fichas a una canadiense, del abuelo haciendo piña con unos tipos del Bierzo, y de mike suplicando clemencia al irse a dormir, con frases como “Voy más peo que alfreo” interrumpidas por gruñidos de osobúho que no puede moverse. Muy gracioso.
El miércoles, todavía antes de empezar el festival, teníamos una agenda apretada por varios eventos imprescindibles: metal battles, concurso de camisetas mojadas, lucha femenina en el barro y un concierto. Aprovechando que era miércoles, nos tajamos como conejos y nos levantamos para el concierto. Es el tercer W:O:A en el que no vemos un concurso de camisetas mojadas… y todo por emborracharnos, esto no es serio.
Los red hot
Para nosotros la música empezó de la mano de los Red Hot Chili Pipers. Un grupo legendario que hace un rock bastante innovador, pero que los amateurs confunden con los Red Hot Chili Peepers. El error fonético es comprensible. Fue un concierto muy divertido con temazos como We Will Rock you, al que homenajearon con un cover. Tampoco faltó su célebre versión de los AC/DC.
Un gran concierto que abriría la boca del que es uno de los mayores festivales del mundo… y dio paso a una fiesta épica. Bajo el lema “Mañana tenemos conciertos que ver, no vamos a poder beber” el abuelo y yo hicimos lo que mejor sabemos hacer. Agarramos N botellas de sangría Don simón y dimos cuenta de ellas. ¿Beber sangría en alemania? Pensaréis que estamos locos, pero es que es barata… a dos euros el litro y medio, sale mucho mejor que beber cerveza o cubatas.
Lo cierto es que como crónica del primer día queda un poco sosa, pero en esencia ese día fue resaca-concierto-cogorza. ¿Para qué más?
El jueves empezó el festival, y teníamos por delante varios conciertos que no nos podíamos perder. Tras una mañana tranquilita, comprar un bonotruño para ir al baño y hacer una visita al super para reabastecernos, a las cuatro de la tarde nos posicionamos para ver…
Skyline
La verdad que son un grupo que no conoce ni su padre, pero suelen contar con invitados de lujo. Así pude ver de nuevo a Doro (si no sabéis quién es, buscadlo en la wikipedia, mangurrianes) cantando su All we are y el himno de Wacken:
Y sólo por ver a mi reina, vale la pena su concierto, sí señores, pero también sacaron a Udo en otro tema e hicieron unos cuantos covers de temazos del heavy.
En resumen, un concierto prescindible (salvo por Doro) que vimos por tradición, así como para pillar sitio en primera fila. Sí ladies & Gentlemen, tito Alex estaba en primera fila.
El abuelo se puso a hablar con unos gallegos mientras yo aguantaba el sitio estoicamente, y Mike e Iván se retiraron a Dios sabe dónde, de modo que los perdimos hasta bien entrada la noche.
Con el gusanillo del metal devorándonos por dentro vimos los premios Metal Hammer de alemania, que dieron el premio de “Leyenda del rock” a Ronnie James Dio, el Señor lo tenga en su gloria, y bien merecido. De hecho creo que deberían dárselo como título vitalicio y retirar ese premio…
Alice Cooper
No es el tipo más majo del mundo (ya lo dice su canción) pero sabe hacer un jodido show. Arrancó con un trozo de School’s out con el que cerraría un setlist de 22 temazos. Si no sabéis quién es Alice Cooper, es tan legendario que su influencia se ve en grupos como Kiss, David Bowie, Marilyn Manson… De hecho, David Bowie empezó en la música porque le moló un show de Alice Cooper, quien lo recuerda cuando era un chaval aclamándole en un concierto…
Lo dicho, una puesta en escena con Ninjas, una enfermera psicópata, un monstruo de frankenstein, guillotinas, fuego y grúas y cables, acompañado por un ritmo de música salvaje hizo que disfrutase de cada segundo del concierto.
No faltó ningún temazo, Poison, No more Mr Nice guy, la baladita (durísima) Only women bleed, Elected, I’m eighteen… desde el 63 hasta hoy ha estado haciendo temazos, y este setlist me parece genial de principio a fin… además de que el show no interrumpió la música, si no que la acompañaba y creo que el orden de las canciones estaba muy bien escogido para que tuvieran (dentro de lo que cabe) una cierta coherencia entre ellas [mata a la enfermera durante el Be my lover porque ella le pide un anillo, luego llorando con el cadáver, canta only women bleed, luego se intenta reponer con el I never cry, tras lo cual entra el tema en el que se convierte en una Black Widow, y el zombi de la enfermera le asesina a él en Vengeance is mine]
Disfruté como un enano, y el abuelo también. Tanto es así, que intentaremos ver su concierto en Madrid. Os dejo con su tema School’s out:
Mötley Crüe
Metallica los insultó. Eso sólo puede significar que son jodidamente buenos, y lo cierto es que lo son.
Aguanté toda la tarde en primera fila y vi a Alice Cooper desde lejos, para poder ver a los Motley desde cerca, y lo hice. Creo que todo ser humano debe ver un concierto de heavy en primera fila. Ya lo he hecho y no creo que repita, la de hostias que me pude llevar, oigan…
Fue mucho más corto que el de Alice, pero estuvo genial. No faltó el legendario Shout at the devil:
La verdad es que me falló que no fueran maquillados, y que parecen haber huido de su look de Glam, pero como ya me pasó con Europe, la verdad es que me lo esperaba. Su puesta en escena fue correcta, muy completa, aunque he de reconocer que después de Alice todo me sabía a poco.
Dado que giran con el disco de Saints of los Angeles, no podían dejar de lado los temas nuevos, pero la verdad es que estuvo equilibrado con su temazos. Un gran setlist de 13 temas que clavó el abuelo al prepararlo, de modo que me sabía de memoria el 80% de lo que tocaron. Genial, simplemente genial. A quien le pueda interesar, aquí tenéis lo que tocaron.
Mención especial a un tema de amor increíble, Girl don’t go away mad (just go away) en el que piden a una chati que no se marche enfadada, simplemente, vete. GENIAL y con mala leche. ¿Qué más se puede pedir? Como suelen decir sus fans, que lleven lápiz de labios no implica que no puedan patearte el culo.
A continuación y exahusto, habiendo perdido al abuelo y consciente de que los Maiden están promocionando su nuevo disco (que no me dice nada, la verdad) decidí deambular un rato y ver a la doncella desde lejos, pero como el setlist no me decía demasiado y me crucé con una alemana que me dijo que iba al escenario medieval a ver un grupo chino le respondí que me apetecía ver a los Hanggai y allí fuimos.
Hanggai
Un concierto como creía que sólo los hacían los hijos de Irlanda. Un concierto que incita al consumo de alcohol mientras brincas en círculos y te partes de risa. Y todo eso sin entender una palabra de lo que decían. Como concierto fue el más divertido de cuantos ví en esta edición. Lo cierto es que sólo reconozco la canción con la que cerraban, que prolongaron acelerando el ritmo hasta algo frenético, pero os la dejo aquí para que veáis lo que quiero decir:
Para ser un grupo “minoritario” que competía con la doncella de hierro, era impresionante la cantidad de gente que había. Vale que muchos de los que allí había eran, evidentemente, fans del medieval metal (por la forma en que visten, puedes decir qué tipo de música escucha el 90% de la gente…) pero sobre todo, éramos gente con ganas de divertirnos y reírnos. Y sí, lo consiguieron, me lo pasé como un enano. Tanto fue así, que entre baile y baile, brincos y círculos “country” cogiéndo del brazo a la peña, perdí a mi acompañante… Bueno, que me voy por los cerros de Úbeda… concierto genial, con gran calidad de sonido y un ambiente digno del mejor pub irlandés… al son de música de mongolia. ¿Qué más se puede pedir?
La doncella de hierro
Es la segunda vez que los veía (y lo cierto es que me perdí la primera mitad del concierto, y la segunda estuve más entregado a tontear con una chati que a la música) pero es que el setlist que están haciendo, no me mola demasiado. Vale, ví su primer tema (The wicker man) porque es uno de mis favoritos de la doncella, pero lo cierto es que no añoraré los temas que me perdí durante el concierto de hanggai… llegué a tiempo para verles dedicar su Blood brothers a Ronnie (detalle muy bonito, dicho sea de paso) y a la mejor parte del concierto donde ya nos habíamos quitado los temas del nuevo album y demás.
El sonido fue genial y la puesta en escena espectacular. No me gusta el nuevo look de Eddie, pero supongo que todo será acostumbrarme, y tampoco me moló demasiado que saliera eddie andando a hacer el mamón (me gustaba más la puesta en escena de la gira anterior en que Eddie era el fondo del escenario sólo al final). Con todo y con eso, los maiden demostraron por qué se encuentran entre los mejores del gremio. Tito Bruce demostró que aguanta corriendo de un lado a otro sin que se le rompa la voz y que se mete al público en el bolsillo como nadie…
Si no los hubiera visto hace dos años, habría dicho que fue un concierto cojonudo, pero es que en la comparación, lo siento, creo que la doncella no superará el setlist que tocaron en W:O:A 2008 nunca… suena cruel, pero comprobadlo vosotros mismos.
Después de este concierto y borracho (diríaq que las mujeres son embriagadoras, pero lo cierto es que estaba borracho de beber…) me retiré a la tienda. Por el camino aún tendría alguna copa más, algún encuentro surrealista y alguna carcajada más, pero tampoco duró demasiado y pude acostarme tranquilito, con la promesa de más música los dos días siguientes, aunque sería difícil mantener el nivel…