La trilogía de Elenium
Escrita por David Eddings se compone de: El Trono de Diamante, El Caballero de Rubí y La Rosa de Zafiro.
Nos cuenta las aventuras de Lord Falquian, caballero Pandión, Paladín de la Reina y esgrimista de la leche, que junto con nueve amigos (tienen que ser 10, los dioses menores son muy maniáticos y como empezaron 10 tienen que ser 10 todo el viaje) busca una cura para la extraña dolencia de la reina.
La cura tiene que ser de origen mágico y extraordinario poder, sólo el Bhelliom, la legendaria rosa de zafiro creada hace siglos por el troll tullido Ghwerig puede ayudarles.
En esa búsqueda descubren una trama de traición, liderada por el antagonista de Falquian y un sacerdote corrupto, que intentarán por todos los medios evitar.
Bueno, como obra de fantasía es pasable. La historia no es mala y se asientan muy bien las bases de lo que tiene que pasar con una introducción del tipo de “en el origen de los tiempos…” y continuas referencias a la historia. Sin embargo el desarrollo de la historia deja que desear. Hay cosas que pasan porque los buenos son los buenos y tienen que ganar (vale, lo justifican con intervención divina en algunos casos, pero usa excesivamente este recurso). Los personajes están bien, pero carecen de profundidad, son bastante simples y no evolucionan en todo el libro. Y como último punto en su contra, el hecho de que está escrito de modo que puedas coger cualquiera de los libros y leértelo sin haber leído los anteriores hace que el comienzo de cada libro sea un coñazo repasando lo que ocurrión en el anterior.
Por todo lo demás, no está mal. La parte política que tiene es increíble, con juegos de amenazas para que por miedo voten una cosa u otra. Por otro lado, las órdenes caballerescas tienen su punto gracioso, sobre todo la que lleva cota de mallas (porque si te caes a un lago, la armadura te ahogará. De hecho, a uno de los preceptores de la orden lo tiraron a un lago con la armadura completa para demostrarle que era una mala idea… lástima que no salió con vida para darles la razón), sobre cómo se nombran los preceptores etc.
Lectura ligera y prescindible, aunque entretenida y engancha… Si fuese un valor numérico sería un 6.3 sobre 10.