Napal Over Getafe (II)
El segundo día del sonisphere pintaba mal. Principalmente porque me interesaban dos o tres grupos sólo. No obstante, pertrechados con una nevera de camping, repletita de bebercio, y comida a tutiplén nos encaminamos a nuestro destino.
Varias maniobras ilegales después conseguimos aparcar a unos escasos 5 minutos de la puerta del recinto, lo que nos permitía salir a repostar regularmente (y vaya si lo hicimos…)
Empezamos con la Quinta Enmienda. Un grupo pequeño y nuevo que promete mucho. Las letras no son malas, la música es muy buena y la voz promete. Un poco más de trabajo en la voz y los coros y mejorar la actuación (mejor comunicación con el público y todo eso) y estos chavales darán que hablar. Nos regalaron su single (podéis escucharlo en su myspace). Nota especial la acojo-portada del disco, oigan.
De ahí pasamos a Hamlet. Es sorprendente que un grupo de tal renombre toque a las cuatro de la tarde… y así nos lo hicieron saber. Se curraron mucho el concierto, pero comentarios del tipo de “Nosotros nos lo curramos porque llevamos 20 años en esto aunque no se nos reconozca” o “No es de recibo poner un grupo como Hamlet a las cuatro de la tarde” deslucieron un poco el concierto, aunque siempre terminaba con un “Pero haremos como que es nuestro primer concierto, nuestro primer single, en exclusiva para vosotros”. Se les veía un pelín quemados. A pesar de eso, el concierto fue increíble. No conocía al grupo (de oídas sólo), pero me lo pasé casi tan bien como el concierto de Sôber, y eso es mucho decir. La verdad es que se notaban tablas y calidad, y me alegro de haber visto a ese grupo, me gustó mucho, la verdad.
Momento de descanso, aprovechando que los Headchargers no los conocíamos. Pausa para beber y reponernos, que a las 5 de la tarde y a la solina, se pasan putas…
A continuación pillamos un sitio cojonudo para ver a Coheed & Cambria, grupo de progressive neoyorkino que apasiona a un humilde servidor. Me sorprendió. Arrastró a más gente que Hamlet y la peña se sabía sus letras (y yo que pensaba que no tiraban en España… de lo que se entera uno). Disfruté c0mo un enano de un setlist que conocía (calcado al de Wacken del año pasado) y berreé como un cabestro cuando tocaron mi tema: Welcome Home. Cierto es que se comieron el cover de The trooper, pero se les perdona… El concierto estuvo un poco deslucido porque la batería no estaba todo lo fina que debería (prolongaron el tema que os he mencionado para que pudieran afinarla) y que tuvieron problemas con la guitarra al principio, pero no pasa nada… Sin mucho show (no les hizo falta) se metieron al público en el bolsillo y nos lo hicieron pasar en grande.
La siguiente parada fue para Alice in chains ya que Deftones y Soulfly no nos convencían (salvo a Clau, que salió con un ojo morado del concierto de Soulfly). Escuchamos su tema más conocido y lo vimos de lejos mientras paseabamos. Lo cierto es que el concierto debió ser la leche, pero entre que estábamos rotos, y hasta los huevos de tragar polvo, decidimos reservarnos para darlo todo más adelante.
Megadeth no defraudó a sus seguidores, con un sonido bastante limpio. Yo no los quería ver (un colega me dijo que este año giraban fatal, que tenían problemas y blau blau blau) de modo que pasamos bastante del tema, pero he de reconocer que lo poco que vimos estuvo más que muy bien y que luego hablando por ahí la gente estaba muy contenta con cómo lo habían hecho… la próxima vez me lo pensaré antes de escuchar un comentario de ese tipo…
Y por último, y por ello cabeza de cartel… ante 23.000 personas, salieron los alemanes Rammstein a deleitarnos con su metal tanz. El espectáculo fue muy similar al del palacio de los deportes, quitando el muro (lo cambiaron por la bandera germana) y añadiendo fuegos artificiales por doquier. Como siempre, el fuego y las explosiones fueron un instrumento más de los germanos. No faltó Du hast ni Rammstein ni pussy. Tocaron también Sonne, Engel, 1 23 links, Feuer Frei… y alguno más que me dejo en el tintero llenaron las dos horitas de música. Creo recordar (aunque puedo equivocarme) que en el Palacio tocaron mi Klavier, mientras que aquí la reemplazaron por otra baladita, y eso me pareció un detalle de pésimo gusto, pero bueno, se les perdona, por hacer que me olvidara del dolor y del cansancio para vibrar al sonido de los teclados y las explosiones. Geniales, as usual.
Si sus discos son buenos (que lo son), sus directos son increíbles. Si tenéis ocasión, no la dejéis escapar.
ciantarab
July 15, 2010
Si q fue genial el concierto del palacio de los deportes…para repetirlo!